Implantologia

Implantologia, la tercera Dentición

peque3Actualmente, frente a prótesis fija y removible, existen los implantes dentales con sus innumerables ventajas.

Éstos se encargan de sustituir las raíces de las piezas perdidas reemplazándolas por piezas artificiales, con lo que se le permite al paciente recuperar e, incluso, mejorar la funcionalidad y evitando el envejecimiento facial secundario a l a pérdida ósea.

Las prótesis removibles pueden desajustarse pasado el tiempo junto con las incomodidades que ello  supone, mientras que con los implantes es más confortable ya que se asemeja a los dientes naturales además de ser más conservadores sin afectar a dientes adyacentes.

Además las prótesis fijas y removibles tienen la particularidad de ser cambiadas cada cierto tiempo, mientras que los implantes tienen una duración aproximada de 30-40 años.

El implante es insertado mediante una pequeña intervención quirúrgica realizada en el consultorio dental. Una vez colocado permanecerá en hueso hasta que se integre totalmente al hueso (llamado osteointegración) por el cual pasan de 3 a 6 meses. Finalmente se coloca la prótesis sobre el implante con un resultado exitoso de más del 95% de los casos.

Periodoncia

peque4Más conocida como piorrea, la enfermedad periodontal es una patología de los tejidos de sujeción del diente, la cual comienza con la gingivitis, es decir, la inflamación de las encías y su sangrado. Ésta es reversible si se trata profesionalmente llevando a cabo uno, además, una buena higiene oral en casa. Si su tratamiento no se lleva a cabo progresa a periodontitis. En esta fase se destruye el ligamento periodontal encargado de unir al diente y al hueso. Si progresa aun más existe pérdida de hueso y, además, posible pérdida de la pieza dental.

La piorrea es causada por la presencia de bacterias en la placa acumulada, la cual se endurece convirtiéndose en sarro si no se elimina previamente.

El tabaco, estrés o la obesidad son factores agravantes de la enfermedad.

El objetivo del tratamiento es controlar, además de eliminar la infección provocada por la enfermedad, consiguiendo que la destrucción del hueso se detenga, aunque no se recupera lo perdido anteriormente. No obstante existen tratamientos capaces de regenerar estos tejidos destruidos en los casos más graves.

Lo más favorable sería el diagnóstico y tratamiento precoz de la enfermedad para conseguir resultados más beneficiosos.

El paciente debe cumplir las visitas pactadas al dentista para controlar la enfermedad y mantenerla.